El monóxido de carbono cobra vidas en América Latina - BuhoWeb.com

Este 18 de junio Argentina quedó conmocionada con la muerte de la esposa y uno de los hijos del senador Luis Naidenoff, quienes fallecieron intoxicados por monóxido de carbono (CO). Dos días antes la periodista y modelo argentina Lucia Trotz, fue encontrada muerta en la casa de un hermano por la misma causa.

El CO cobra cientos de vidas cada año en Latinoamérica, principalmente en invierno, una de las estaciones más trágicas, cuando este asesino silencioso hace su zafra.

En Argentina estas muertes se convierten en una triste estadística que en 2017 cobró la vida de unas 200 personas de 976 intoxicados. Este 2018, cuando todavía no llega el invierno ya se confirmaron 63 casos de intoxicación por el mismo cuadro, según cifras del ministerio de Salud citadas por Clarín.En diálogo con Sputnik el doctor Sergio Saracco, jefe del Departamento de Toxicología del ministerio de Salud en la ciudad argentina de Mendoza comentó que “en invierno el frío hace que nos encerremos y esto genera una trampa perfecta, donde quedamos expuestos a esta arma tan peligrosa”.

“En verano siempre nos olvidamos de estas intoxicaciones porque todo está muy ventilado y producto del calor siempre hay mucha circulación de aire, de ahí que estas sean  totalmente prevenibles si existe la ventilación”, alertó Saracco.

El CO es un gas que inodoro e incoloro que no produce irritaciones en las mucosas por lo que es muy difícil identificar. Se dispersa fácilmente y la mortalidad está relacionada con la combustión de sustancias orgánicas para la calefacción como la leña, o por la instalación defectuosa de artefactos de gas ubicados en ambientes cerrados.

Una vez que es inhalado pasa fácilmente a la sangre y allí queda unido a los glóbulos rojos que circulan en todo el fluido sanguíneo y son los responsables de llevar el oxígeno a cada uno de los tejidos, pero cuando inhalamos CO se desplaza la posibilidad del transporte de oxígeno.”Esto es lo que va a producir un daño significativo a nivel de aquellos órganos más importantes como es el cerebro y el corazón, y luego a nivel general en el hígado, riñones y demás”, explicó el toxicólogo.

De ahí que el primer síntoma sea un dolor de cabeza muy intenso “de tipo pulsátil” en la región de la frente o de la sien, acompañado de un estado de náuseas o vómitos que podría confundirse con un cuadro gripal por el debilitamiento o cansancio que lo acompañan.

“Por eso hay que estar muy atentos a estos síntomas y como primer dato fundamental en estos días fríos es que si estamos encerrados en un ambiente o en la casa y aparece dolor de cabeza acompañado de náuseas, vómitos y debilitamiento, pensemos siempre que podemos estar siendo víctimas del CO antes de echarle al culpa a cualquier otro mal”, alertó el especialista.

En Argentina lo años más fríos hacen que la cifra de muertes por este tipo de cuadros se eleven, pero la gravedad de este gas es significativa en aquellos que no fallecieron y quedaron con daños neurológicos. “El deterioro neurológico puede ser bastante complejo y en algunos casa no les permiten llevar una vida normal”, aseguró el toxicólogo.En Chile el mismo 16 de junio fallecieron tres personas intoxicadas con CO al interior de una pensión en la comuna en la región de Biobío al centro del país. Dos hombres y una mujer de nacionalidad haitiana, habían utilizado un brasero para calentarse y esto les costó la vida, según constató el personal de emergencia, refiere el sitio 24 horas.

A nivel mundial el CO constituye la principal causa por envenenamiento para todas las edades y en países como México se ha reportado como la principal causa de muerte accidental.

En enero de 2018 [invierno del hemisferio norte] una pareja y su hija de 15 años aparecieron muertos en la Unidad Habitacional Iztacalco, en Ciudad de México, por inhalar CO a partir de la rotura en el tubo de drenaje de un calentador de agua que fue colocado dentro de la vivienda sin ventilación, informó El Universal.

Estos artefactos suelen ser estar entre los más mortíferos, junto a las hornallas de las cocinas y los braseros que generan gran cantidad de CO2. Según recomienda el toxicólogo Saracco lo más conveniente es utilizar estufas de tiro balanceado  que cuentan con un gabinete hermético y toda la combustión sale al exterior.

El especialista recomienda “nunca irse a dormir con alguno de estos artefactos encendidos, y recordar siempre dejar una pequeña abertura que permita la libre circulación de aire para que ingrese el oxígeno y disminuya la presencia del monóxido de carbono”.

El tema económico y el encarecimiento de los servicios de gas en América Latina ha provocado que las personas vuelvan a viejas prácticas como el uso de braseros u otros tipos de calefacción. “Sin embargo es importante estar informados de todos los cuidados a la hora de apagar o encender un brasero o una estufa de leña”, alertó el especialista.

“Saber que tanto las muertes como las secuelas por este tipo de intoxicación son totalmente prevenibles y es mejor abrigarse un poco más, y dejar una rendija abierta a la vida, concluyó.

Fuente:https://mundo.sputniknews.com/americalatina/201806191079683679-muertes-co-intoxicacion-casos/
¿Qué te pareció?
  • Fascinated
  • Happy
  • Sad
  • Angry
  • Bored
  • Afraid




Comparte con tus amigos










Enviar