Bernhard Weissenbach: La responsabilidad y el turismo - BuhoWeb.com

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Los prestadores de servicio turístico en Venezuela han tenido que sortear, en los últimos años, un sin número de desmejoras en los servicios de energía eléctrica y suministro de agua: reiterativos e imprevistos cortes de electricidad, extensos períodos de racionamiento de agua entre otros cuyas consecuencias resultan en averías a tuberías y llaves, filtros obstruidos, pérdidas de equipos de refrigeración, aire acondicionado, televisores, computadoras, teléfonos, etc.

Con esta realidad, ofrecer servicios óptimos para los visitantes y turistas se ha convertido en una misión cuesta arriba, en algunos casos imposible porque ante estas pérdidas quién responde por ese patrimonio si es deber del estado garantizar los servicios públicos para un desarrollo homogéneo y sustentable del sector.

Las autoridades endosan responsabilidades y acusan a un fenómeno natural, “El Niño”, de ser el causante de las dificultades y que por su condición no pueden contrarrestar sus efectos. No obstante, presentan “una alternativa” y es anular el servicio racionándolo es espacios de tiempo que no quedan claros para quienes ofrecen el servicio, mucho menos para quienes lo consumen.

Bajo este esquema, a los prestadores de servicios les resulta sumamente complicado ofrecer un servicio que los diferencie de entre los demás al verse obligados a acatar un racionamiento que afecta no solo el desempeño del prestador de servicio sino que causa descontento en los huéspedes.

El desarrollo de la actividad turística  en cualquier nación, es una responsabilidad compartida, entre el sector público y el privado. Aquí en Venezuela establecer las bases para dar curso a un acuerdo de esa naturaleza se ha vuelto una tarea insoportable que imposibilita el crecimiento del sector privado como punta de lanza productiva.

Sumado a eso, nuestro país está inmerso en otros problema como el mal estado de las vías de comunicación terrestre, la limitada conectividad aérea, la paralización e inexistencia de redes fluviales y marítimas ubica a un paso del precipicio a cualquier emprendedor u operador turístico. Difícilmente se entiende cómo un país petrolero y productor de asfalto tenga una red vial tan deficiente.

La inseguridad, aunque algunos crean solo es una “sensación”, me permito decirles que en la actividad turística es un “todo” ya que la motivación de viaje tiene un componente muy importante que engloba los sentidos, sueños y deseos, por lo que la ligereza sobre la proyección de altos índices de asesinatos y robos en nuestro país, se traduce exponencialmente en la cantidad de visitas que recibimos del exterior.

Si bien el problema de la inseguridad posee muchas aristas, no olvidemos que otras naciones han sobrepasado este tipo de crisis de las que podemos tomar ejemplo

La intención de este primer apunte es exponer los obstáculos que el turismo enfrenta en la actual Venezuela, la del siglo XXI. Debemos inyectarnos de ingenio y creatividad, así como dejar las diferencias y aliarnos con experiencias positivas para rescatar el turismo en nuestro país.

Bernhard Weissenbach.

@bwturismo

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