Fernando Barreto: ¡Quiero hacer ejercicios! - BuhoWeb.com
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Todos alguna vez hemos hecho esta afirmación… y me incluyo, aún cuando soy un joven instructor en al área fitness, el “ejercicio” no siempre estuvo tan presente como lo está  hoy día para mí, y sé que para muchos también, si estás leyendo estás líneas, la frase en cuestión seguro ya la dijiste alguna vez.

Ahora bien, ¿Por qué es tan difícil empezar?

Algunas personas -y cuidado no la mayoría-, pasamos por una mezcla de emociones entre ansiedad, temor y susto al mismo tiempo, por no saber qué nos depara el momento de entrar a un gimnasio o tener ese primer contacto con el famoso instructor de turno… Muchos de estos temores son bien fundados por las malas experiencias que algún amigo o conocido nos pudo haber contado. Es allí donde nos comenzamos a paralizar y surge la duda de hacerlo o quedarnos sólo con las ganas. Sin darnos cuenta, el tiempo pasa, pero la frase se hace cada vez más repetitiva en nuestro pensamiento, hasta que comienzas a ver a tu alrededor y sientes que todos empezaron hacer “algo de ejercicio” menos tú, comienzas a  notar el cambio en los demás y sólo sabes que te gustaría formar parte de ese cambio positivo, sintiéndote de alguna manera más saludable que antes.

Es allí donde debes tomar partido de la situación y pensar: “si ellos pueden, ¿Por qué yo no?”. En mi opinión es clave pasar por este proceso de pequeña frustración al pensar que serás siempre un “gordito” y que vivirás feliz con tus incomodidades, que no están mal sentirlas; somos humanos; lo malo en cuestión es que en muchos casos este proceso se queda en la frustración y no en la acción, que es lo que todos estamos buscando: dar ese paso hacia la transformación, no sólo de una figura de revista, sino de la mejor versión de ti mismo, aunque seamos siempre unos “gorditos” de mente, nuestro cuerpo, con el tiempo, podrá reflejar los cambios que siempre hemos anhelado.

Sin darte cuenta, comenzaste a dar ya tus primeros pasos para el cambio, que son básicamente las ganas, y tener presente que más allá de querer vernos bien, debemos estar conscientes que la actividad física no es cuestión de vanidad, sino una necesidad. Cada vez vemos más personas adultas incorporarse a rutinas de entrenamiento para mejorar su calidad de vida, no deberíamos llegar al punto en el que un médico nos recete la rutina genérica, en la que dicen: “camine 30 min al día, 3 veces por semana”. Suele suceder después de los 40.

Una vez dentro del proceso debemos liberar otra batalla: El ¿Qué dirán? Cuando comencé no fue fácil, tuve todos los temores habidos y por haber, me daba pena el simple hecho de entrar a un gimnasio, nunca había pisado uno. Yo mismo me decía que no tenía coordinación, que no podría levantar equis cantidad de peso y aparte me sentía el más gordo, como si tuviera que adelgazar primero antes de entrar al gimnasio… Pero seguro a muchos igual les pasó o es posible que estén atravesando por esta situación. El hecho es que sin darme cuenta comencé a mejorar, eso sí progresivamente y sin desespero; con el tiempo te das cuenta que tu entorno comienza a bombardearte de preguntas muchas veces para fastidiar… ¿Por qué haces tanto ejercicio? ¿Qué estás comiendo? ¡Pásame la dieta! Y miles de preguntas más (que podemos desarrollar en siguientes artículos) que te hacen sentir algo incómodo, pero con el tiempo afirmas que no estabas equivocado, que tomaste la mejor decisión para mejorar no sólo tu calidad de vida, sino que con tu ejemplo puedes ayudar a muchos más a dar ese primer paso en búsqueda de la mejor versión de ti mismo.

El secreto para que la frase con la que titulé este artículo sea un éxito y se concrete, pasa por el miedo, las infinitas inseguridades que podamos tener y pasa además por la frustración de pensar que nunca hay tiempo para hacer ejercicio, pero lo más importante del asunto es que este nuevo estilo de vida no debe ser visto como una moda o una obligación, sino como una necesidad natural, así como el cuerpo necesita agua y comida, también necesita ejercitarse y prepararse para situaciones tan básicas en nuestra vida cotidiana como mover una caja, sentarnos correctamente en una silla, jugar pelota con los hijos, sobrinos o ahijados ¿y por qué no? disfrutar de una caminata a la montaña sin perder el aire.

Una vez comprendida la necesidad de ejercitarnos, todo lo que llegue con esto es ganancia, el vernos bien, sentirnos saludables, compartir nuestras experiencias de cambio con familiares y amigos, socializar con otras personas que al igual que tú disfrutan del sano esparcimiento, liberar el stress, desconectarte por un momento de preocupaciones regalándote ese tiempo tan valioso que necesitas y muchas más que en definitiva te llenan de felicidad al ver que si pudiste lograr tu objetivo básico que era empezar hacer ejercicio y verás que con el tiempo sin darte cuenta comienzas a trazar nuevas metas buscando mejorar y optimizar los cambios y resultados ya obtenidos. Muchos de los que comprenden y han vivido este proceso de iniciarse en la actividad física de manera regular; somos hoy día -y me incluyo, porque gracias a mi trabajo escribo estas líneas para ustedes- los grandes motivadores de nuestro entorno que además nos hemos convertido con preparación y mucho esfuerzo en instructores de distintas áreas. Gracias a nuestros testimonios de cambio y ganas de ayudar a los demás, llevamos la bandera de este movimiento fitness que cada vez se vuelve más popular entre nosotros.

Fernando Barreto.

@fabarreto

Más artículos de esta firma en: http://www.buhoweb.com/etiqueta/op-fernando-barreto

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